By PASION X EL LOBO

Gimnasia volverá a jugar en la cancha y ante el mismo rival que venció por última vez como visitante hace más de un año y tres meses, fue con aquel cabezazo sobre el final del partido de Gabriel Loeschbor y Roberto Mario Gómez era el técnico.
Ante la lesión del chileno, Sebastián Rocco, es posible que haga su debut como lateral el ex Vélez Santiago Ladino quien disputa el puesto con Gabriel Ramón para formar la línea de tres en el fondo.
El equipo de Antonio Mohamed consiguió un valioso empate en la cancha de River y en el Cementerio de los Elefantes intentará llevarse por delante al visitante sin Esteban Fuertes entre sus titulares, pero con Matías Oyola y Sebastián Prediger, volante central de fuerte marca y potente disparo, jugando desde el comienzo.
Las condiciones del partido en las húmedas tierras santafecinas se presentan favorables para Walter Busse. El volante derecho del Lobo tiene muchas posibilidades de desequilibrar, ya que el fondo de Colón tiene a cuatro defensores pesados con poco arranque.
Tirando larga la pelota hasta la línea de fondo, tanto el salteño como también Ricky Gómez, crea latentes posibilidades de un cabezazo certero de Pablo Calandria o la fortuna de algún rebote para que Mauricio Ferradas pueda empujar hacia la red, sin dejar de lado la efectiva utilización de las dos piernas de Jorge Luna.
Pablo Lunati dirigirá el encuentro desde las 21.15 y el partido se transmitirá por televisión abierta (canal 7 y TyC sports).
Si un Deja vú de gloria despierta a algún hincha esta madrugada, podría ser...
Ignacio Alabí
By PASION X EL LOBO
Tres pelotas en los palos de Roberto Abbondanzieri demostraron que Gimnasia puede con cualquier rival, jugando como local, pero que también deberá afinar la puntería en ofensiva y prestar atención en las marcas, porque perdió con Boca por 2 a 1 y es el primer aspirante a descender.
A pesar de caer como local frente al último campeón, el equipo de Omar Labruna mostró un perfil desconocido e impulsado por la velocidad de Mauricio Ferradas, un renovado Pablo Calandria y la lógica deseperación del equipo, que no quiere perder la categoría.
Fue un gran partido con intensidad de Premier League. El local desarrolló un juego punzante, por momentos, acorralando a Boca sin dejarlo pensar, jugando por todos los sectores de la cancha y pateando de media distancia.
Los dirigidos por Carlos Ischia aguantaron el primer tiempo con Juan Román Riquelme poniendo la pausa que su equipo necesitaba cuando Gimnasia se los llevaba por delante. El ex Villarreal jugó poco, pero fue muy eficiente, sobre todo cuando comenzó el segundo tiempo.
Calandria logró juntarse con Ferradas por momentos y fue ahí cuando el local lastimó, pero no lograron triangular con Jorge Luna, ya que el ex Armenio deberá seguir trabajando para convencerse de que la titularidad es de él, ya que parece ser que no lo cree así.
Cuando el partido seguía sin ninguna anotación, Calandria recibió a un metro de la raya que limita el gol de lo neutral, pero la lengua de su botín derecho despidió la pelota hacia arriba, inclusive desafiando las leyes físicas.
Minutos después del pífie, Ricardo Noir que había ingresado por Pablo Mouche, se encontró con un rebote que dió el arquero Gastón Pezzutti luego de un zurdazo de Nicolás Gaitán y desde ese momento se quebró el marcador y la moral del equipo del norte.
Resultado perfecto para un Boca visitante poseedor del Riquelme que, en instancias de papas quemantes, sabe conducir su equipo con cabeza fría, picardía y oficio, oficio encarnizado en el taco derecho del enganche xeneize, que dentro del area habilitó a Lucas Viatri y este decretó el segundo y exquisito gol del equipo azul y oro.
La impotencia misma del Lobo generó el descuento convertido de cabeza por Calandria, pero no alcanzó para más. El desgaste durante todo el primer tiempo y parte del complemento aniquiló el resto del plantel, ya no había fuerzas.
Gimnasia mereció ganar, pero perdió bien. Boca no sólo llegó las veces que convirtió. Hora de reflexionar y despabilarse.
Ignacio Alabí